Ayuda Mutua de Inmigrantes

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Una amplia red de ayuda mutua ha surgido para atender las necesidades de los inmigrantes sin vivienda en Denver

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Niños juegan entre el camping y el Quality Inn de Downtown Denver el 16 de noviembre

Niños juegan entre el camping y el Quality Inn de Downtown Denver el 16 de noviembre. Hyoung Chang / Denver Post via Getty Images

Sierra Coye, estudiante de doctorado de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Denver (GSSW), estaba en el pórtico de su casa relajándose después de clase a principios de otoño cuando una madre y sus dos hijos pequeños pasaron por allí y preguntaron en español dónde estaba la escuela. Coye decidió acompañarles a la escuela primaria más cercana. Aquellos pasos resultaron ser los primeros de un largo viaje caminando al lado de una familia inmigrante que apenas llegaba a Denver. 

La familia—Alejandra y sus hijos, de 9 y 5 años (nombres y otros datos identificativos han sido cambiados u omitidos para proteger la privacidad de la familia)—había salido del albergue a las 7:30 de esa mañana y había estado caminando todo el día en busca de la escuela primaria en la que esperaban matricularse. Tan solo unos días antes, habían llegado en autobús desde la frontera sur de Estados Unidos, en Texas, tras un viaje de meses a pie huyendo de la violencia en su país de origen Sudamericano. 

Los niños tenían hambre, así que Coye invitó a la familia a cenar con ella. "Fue entonces cuando descubrí que el albergue no les proporcionaba [suficiente] comida, que estaban en una habitación con otras 10 personas, que sólo tenían dos sets de ropa cada uno y nada de artículos de aseo, y que al niño de 5 años se le caían los zapatos". Coye llamó a su compañera de doctorado Olivia Hunte, MSW '15. "Le dije que tenía que activar la ayuda mutua, ahora".

"Pensé que seríamos capaces de averiguar qué estaba pasando, que podríamos activar la ayuda mutua y que podríamos pasarlos a una organización que sí les ayudara", dice Coye. "Estaba muy equivocada". 

Esto se debe a que las agencias gubernamentales y sin fines de lucro de Denver y de todo Colorado se han visto inundadas por la magnitud de la necesidad. Más de 32,000 inmigrantes procedentes de Venezuela y otros países de América Central y del Sur han llegado a Denver desde la frontera sur de Estados Unidos en el último año, transportados en autobús a Denver por el Estado de Texas y abandonados—muchas veces a la mitad de la noche y sin comida, cobija, ni ropa de invierno—en las calles de la ciudad. La Ciudad de Denver proporciona alojamiento temporal en hoteles, pero una vez finalizada la duración de acogida, los inmigrantes son abandonados en las calles, donde cientos de ellos han acabado en campamentos de tiendas de campaña. 

Coye y Hunte movilizaron sus redes personales y profesionales para ayudar, incluidos otros estudiantes de doctorado y la Decana Asociada de Educación Doctoral, Jennifer Greenfield. Algunas personas tradujeron, otras proporcionaron la ropa y los suministros que la familia necesitaba, y otras compartieron información sobre procesos y recursos. 

Mientras buscaban atención médica, vivienda y matricular a los hijos de Alejandra en la escuela, "llamamos a todas las organizaciones de la lista de recursos de Denver y nos dijeron que no trabajaban con esa población porque exigían la condición de refugiado o asilado, o no contestaban o decían que el número era incorrecto", recuerda Coye. 

Pasó un mes y la familia aún no había avanzado mucho en su asentamiento en la ciudad, a pesar de contar con la ayuda de un grupo de trabajadores sociales especializados. "Si yo, como trabajadora social capacitada para navegar por los sistemas, no puedo avanzar, la gente que viene de otro país y no habla el idioma tampoco puede avanzar", dice Coye. "No hay suficientes coordinadores de casos en el mundo porque el nivel de servicios y finanzas que se necesitan es muy grande". 

En una junta de ayuntamiento organizado por la alcaldía y el consejo municipal de Denver, Coye tomó la palabra para advertir que la crisis migratoria y la crisis de la vivienda estaban a punto de converger, con consecuencias potencialmente catastróficas. Dice que nadie pareció escucharla. 

"Los políticos a menudo se quedan cortos a la hora de cumplir, y las personas que más necesitan el apoyo son las más abandonadas", añade Hunte, quien emigró a Estados Unidos desde Santa Lucía a los 10 años. "No es que no tengamos recursos. Los tenemos. Se trata de a quién se considera digno y merecedor de los recursos. Cuidar de la gente no debería ser político, pero por desgracia lo es".

 

Sistemas en Crisis

Justo antes del día de Acción de Gracias del 2023, el tsunami de necesidades que Coye había predicho llegó a la ciudad. Se agotó el plazo de acogida para cientos de inmigrantes, que se vieron en la calle mientras una fuerte tormenta invernal llegaba a la ciudad. Mientras tanto seguían llegando más inmigrantes, a veces cientos al día. Los activistas se apresuraron a equipar a todos para sobrevivir mientras presionaban a la ciudad para que acogiera a las familias al interior. 

"Me daba mucho frío después de pasar horas afuera ayudando en los campamentos, y yo tenía ropa de invierno de alta calidad", recuerda Chelsey Baker-Hauck (BA '96), exalumna de DU, cofundadora de la Iniciativa de Estacionamiento Seguro de Colorado para personas sin hogar y una de los miles de residentes de Denver que participaban en los esfuerzos de ayuda mutua a los inmigrantes para ese entonces. "Nevó varios centímetros, pero seguía habiendo gente sin gorros, guantes, abrigos, botas, ni tiendas de campaña. Estaban pidiendo ayuda. Me aterrorizaba que alguien muriera ahí fuera". 

La ciudad sí trajo a los refugios a las familias con niños y abrió centros de acogida para adultos sin hijos, pero muchos migrantes no quisieron quedarse. "No se sentían seguros ni respetados en los refugios y les preocupaba perder sus tiendas de campaña y otras pertenencias, así que a las 7 de la mañana del día siguiente, nos encontramos con que prácticamente todos habían vuelto al campamento y se estaban congelando", recuerda Baker-Hauck. "Se me encogió el corazón. Entonces me di cuenta de que este esfuerzo de ayuda mutua no terminaría pronto. Tenemos que pasar un invierno entero y, a menos que cambie algo significativo a nivel estatal o federal, los voluntarios van a tener que estar en estos campamentos todos los días, indefinidamente." 

Satisfaciendo Necesidades Básicas

Los problemas de Alejandra no son únicos. Después de meses, y a veces años, cruzando desde Sudamérica o Centroamérica hasta Estados Unidos, gran parte del trayecto a pie, los inmigrantes suelen estar enfermos, traumatizados y exhaustos, física y económicamente. Luego deben navegar por un sistema de servicios ajeno, fragmentado y con importantes deficiencias y barreras. 

Como Alejandra, la mayoría de los inmigrantes que llegaron a Denver el año pasado hablan poco o nada de inglés, pero la mayor parte de su documentación de inmigración está únicamente en inglés y a menudo escrita en jerga legal. Sin ayuda con la traducción, los inmigrantes ni siquiera saben cuándo o dónde tienen que comparecer. Y muchas veces, aunque les lleven en autobús a una ciudad, pueden tener que comparecer ante un tribunal en otra ciudad del país, sin ninguna manera de llegar hasta allá. 

Dado que las organizaciones y sistemas tradicionales de ayuda a los inmigrantes se vieron desbordados hace tiempo por el flujo sin precedentes de inmigrantes, prácticamente de la noche a la mañana surgió en Denver una extensa red de ayuda mutua. Voluntarios como Baker-Hauck trabajan como organizadores en los campamentos de inmigrantes y en la comunidad en general para coordinar los esfuerzos y satisfacer las necesidades urgentes: desde cocinar y servir comidas para cientos de personas dos veces al día, hasta recoger donativos, organizarlos en espacios donde los inmigrantes y otras personas necesitadas puedan comprar de a gratis, repartir agua potable y otros suministros, retirar la basura de los campamentos o proporcionar transporte para acudir a las citas. Otros trabajan como traductores voluntarios, médicos de calle o prestan servicios jurídicos gratuitos. Algunos trabajan individualmente con los inmigrantes para ayudarles a encontrar trabajo, vivienda y servicios, y otros incluso acogen a familias inmigrantes en sus casas. Una trabajadora social local creó un grupo de apoyo para voluntarios de ayuda mutua. 

"Todo el mundo tiene algo con lo que puede contribuir", dice Baker-Hauck. "Quizá sean conocimientos. Tal vez sean 5 kilos de pasta de su restaurante que podemos convertir en una comida comunitaria, tiempo para llevar a alguien a una cita médica o contratar a un inmigrante para quitar la nieve. Incluso vi a un hombre quitarse los calcetines y los zapatos y ponérselos en los pies a otra persona". 

"La ayuda mutua va más allá del dinero", explica Hunte. "¿Cómo aprovecho lo que tengo para ayudar a los que me rodean? Es considerar cómo demostramos y practicamos activamente el cuidado de nosotros mismos y de los demás." 

"Espero que los trabajadores sociales puedan conectar con estas redes de ayuda mutua para que les recuerden el poder aún no aprovechado que existe en nuestras comunidades", dice Greenfield. Y añade que las redes de ayuda social orgánica pueden beneficiarse de las competencias de los trabajadores sociales, como la navegación por los sistemas y la localización de recursos. Por ejemplo, Greenfield aprovechó su propia red de trabajo social para encontrar un alojamiento seguro a una mujer trans de Venezuela que buscaba asilo. "Los trabajadores sociales tendemos a ver lo que se necesita en una crisis", dice Greenfield, "y estamos capacitados para organizar los esfuerzos de respuesta y maximizar la eficiencia cuando los recursos son escasos". 

Es importante, dice Greenfield, que los trabajadores sociales comprendan también el valor de la autodeterminación cuando alguien está en crisis. "Esto es de vital importancia cuando damos la bienvenida a estos recién llegados, que ya han demostrado una enorme fortaleza, resiliencia y capacidad para resolver problemas en su viaje hasta aquí. Su derecho a determinar lo que necesitan y cuándo y cómo quieren recibir ayuda debe ser prioridad a la hora de movilizar los recursos comunitarios para ayudarles a satisfacer sus necesidades."

Revisión de Sistemas

Después de ayudar a Coye inicialmente proporcionando ropa y libros a la familia de Alejandra, Greenfield ha seguido participando. Greenfield y la profesora asociada Inna Altschul y sus hijos ayudaron a preparar y servir comida y a distribuir suministros el Día de Acción de Gracias. Greenfield también ha apoyado directamente a dos familias—una de ellas vive en una tienda de campaña con dos niños pequeños—y se ha unido a otros voluntarios y defensores de la vivienda para desarrollar un plan estratégico de defensa a nivel local, estatal y federal. 

"Hay una obvia necesidad de reformas en nuestros sistemas federales para agilizar los procesos de asilo y permisos de trabajo, para hacerlos más lógicos y accesibles, para dar un acceso equitativo a todos aquellos que buscan la seguridad y las oportunidades que ofrece EE.UU., y para hacer frente a las fuerzas económicas globales que están impulsando la migración masiva en primer lugar", dice Greenfield. "También tenemos una crisis urgente de vivienda aquí en Denver y en otros lugares, y ya teníamos una importante crisis humanitaria desarrollándose en las calles de Denver antes de que llegara esta oleada de recién llegados. Espero que esa cuestión no se pierda en la conversación actual". 

Coye sigue involucrándose también, ayudando a la familia de Alejandra cuando lo necesita (la familia está alojada temporalmente hasta enero y ha iniciado el proceso de asilo), reuniéndose con miembros del Ayuntamiento y animando a más estudiantes de GSSW a involucrarse en los esfuerzos de apoyo. 

"Tenemos que presionar a los gobernantes para que actúen. Va a ser una crisis muy larga si no conseguimos apoyo", dice Coye. "Si nos volvemos ambivalentes, si nos resulta más fácil prestar atención a cosas lejanas, no podemos desear algo mejor en nuestras comunidades". 

Greenfield dice que se ha sentido "inspirada y llena de energía por la poderosa respuesta orgánica de nuestra comunidad de Denver—desconocidos ayudando a desconocidos, no porque tengan que hacerlo o porque hayan sido entrenados para ello, sino porque ven la injusticia de las familias que duermen en la calle en shorts y sandalias y quieren ayudar". 

"Es increíble ver cómo cientos de personas se unen para hacer que las cosas sucedan", agrega Greenfield, "y me recuerda por qué me metí en el trabajo social en primer lugar: Se siente bien marcar una diferencia inmediata y significativa y estar conectada con tanta gente solidaria y comprometida que trabaja unida por el cambio".

Organizaciones Locales Apoyando a Inmigrantes

¿Cómo está usted ayudando a los inmigrantes y otras personas sin hogar del área metropolitana de Denver? Puede donar tiempo, talento, suministros o fondos. Estas son algunas de las organizaciones que participan. Si conoce otras que deban añadirse a esta lista, envíe un correo electrónico a NorthDenver4SocialJustice@gmail.com.

  • Grupos de Apoyo Mutuo a Inmigrantes

    Las redes de apoyo mutuo de base están respondiendo a las necesidades emergentes de los inmigrantes, refugiados y asilados que se alojan en los refugios temporales de la ciudad y en los campamentos de tiendas de campaña. Ofrézcase como voluntario para compartir su tiempo o experiencia en áreas como la organización comunitaria, la defensa, la búsqueda de recursos, la atención médica o de salud mental, la traducción y la distribución de suministros. También puedes ayudar a preparar comidas o donar equipos de supervivencia y suministros menstruales y para bebés. Los grupos se organizan geográficamente para apoyar a los refugios y campamentos. 

  • Lunes de Apoyo Mutuo

    El Lunes de Apoyo Mutuo (Mutual Aid Monday) proporciona alimentos, equipo de supervivencia y otros apoyos a personas sin hogar en Denver. Ofrézcase como voluntario o done suministros o fondos.

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  • Colectivo Birdseed

    El Colectivo Birdseed (Birdseed Collective) es una organización comunitaria sin fines de lucro dedicada a mejorar el clima socioeconómico de Denver a través de ofertas innovadoras de arte y humanidades. La organización ha sido un centro de ayuda mutua para inmigrantes en el barrio Globeville de Denver. Se necesitan donativos económicos.

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  • Banco de Alimentos Bienvenidos

    Bienvenidos atiende a los barrios del Noroeste de Denver, que albergan los mayores refugios y campamentos de inmigrantes sin hogar de la ciudad. Hágase voluntario y done alimentos o fondos.

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  • Fundación Struggle of Love

    Struggle of Love ofrece servicios y programas a quienes no califican para otros programas de asistencia comunitarios. Vuélvase voluntario o realice una aportación económica.

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  • ViVe Bienestar

    ViVe Bienestar (ViVe Wellness) aborda las necesidades de equidad de salud y bienestar físico y mental de las comunidades de Denver que se enfrentan a importantes disparidades sanitarias y carecen de acceso a la actividad física y a la educación sanitaria. Proveen un importante apoyo directo a los inmigrantes. Ofrézcase como voluntario o haga una aportación económica.

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  • Organización Papagayo

    Entre otros servicios, Papagayo proporciona fianzas de alquiler (adelantos de renta) para ayudar a los inmigrantes a acceder a una vivienda. Done tiempo o dinero.

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  • Servicios de la Raza

    Servicios de la Raza ofrece una amplia gama de servicios humanos esenciales culturalmente sensibles, incluidos los servicios de empleo. Ofrézcase como voluntario o haga una aportación económica.

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  • Centro de los Trabajadores

    El Centro de los Trabajadores es un centro de jornaleros que promueve el trabajo, la dignidad y la comunidad mediante el acceso al empleo, la formación laboral y profesional, el desarrollo del liderazgo y la construcción de la comunidad. Haga una aportación económica o contrate a un trabajador. 

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  • Fondo para Recién Llegados de la Fundación Rose Community

    El Fondo para Recién Llegados apoya a organizaciones sin fines de lucro que prestan servicios esenciales a los inmigrantes. Haga una donación económica.

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  • Red de Defensa de Inmigrantes Rocky Mountain (RMIAN)

    La RMIAN (Rocky Mountain Inmigrant Advocacy Network) atiende a hombres, mujeres y niños de bajos ingresos en procedimientos de inmigración. Ofrézcase como voluntario o done.

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  • Red de Acción de Denver Housekeys (HAND)

    HAND (Housekeys Action Network Denver) aboga por la comunidad sin vivienda de Denver. Comparta su tiempo o sus talentos para apoyar los esfuerzos de defensa, o haga una contribución financiera.

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  • Coalición Manos que Ayudan por la Dignidad (Helping Hands)

    Helping Hands presta apoyo en seguridad y higiene a personas sin hogar. Haga una donación económica.

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  • Comida No Bombas (Food Not Bombs)

    Food Not Bombs es un movimiento mundial de voluntarios que recupera alimentos que de otro modo serían desechados, y comparte comidas veganas y vegetarianas gratuitas con los hambrientos. Ofrézcase como voluntario o realice una aportación económica.

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  • Centro de Asilo de Colorado (Colorado Asylum Center)

    El Centro de Asilo de Colorado ofrece representación y defensa a solicitantes de asilo de todo Estados Unidos. Ofrézcase como voluntario en el programa Court Watch, colabore en talleres o haga una aportación económica.

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  • El Centro de Acción (The Action Center)

    El Centro de Acción ayuda a personas con bajos ingresos y sin vivienda proporcionándoles alimentos, ropa, ayuda para pagar la renta y los servicios públicos, y mucho más. Ofrezca su tiempo como voluntario o done suministros o fondos.

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